De la enorme riqueza que posee la historia de la fotografía, como procedimiento creativo autónomo de la pintura, cabe entresacar tres momentos o circunstancias que resultan indispensables para la configuración de la sensibilidad estética contemporánea. En primer lugar, el esfuerzo de muchos fotógrafos por subrayar el aspecto artístico de sus fotografías, que se inicia en el siglo XIX y alcanza su auge en las primeras décadas del siglo XX. El fenómeno, que se conoce con el anglicismo industrialismo, consiste en una imitación de los géneros pictóricos, con toda su retórica de estudio y sofisticación intencionadas, sobre todo del retrato, pero también de otros géneros, como paisajes, bodegones o escenas de género. Incluso se realizan retoques pintados.
En segundo lugar, el uso que ha tenido la instantánea fotográfica como documento de aquellos acontecimientos, especialmente guerras y grandes tragedias, que han marcado la sensibilidad contemporánea y nuestra propia percepción virtual de las mismas, a pesar de su inevitable carácter selectivo.
En tercer lugar, la estrecha vinculación que ha existido entre el desarrollo plástico de las vanguardias y la fotografía, tanto por parte de los fotógrafos, que exploraron procedimientos y composiciones nuevas, como por el uso generalizado de imágenes fotográficas fragmentarias, a través del colla ge. En el último cuarto del siglo XX el auge de la fotografía ha sido extraordinario, sobre todo en relación con el interés artístico hacia el cuerpo en su sentido más descriptivo y provocador.

jeimy que blog tan bueno de la fotografia ya conosco sus origenes te faltan algunas cosillas mejoralas y te quedara super
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